Comida Japonesa. Harto Sushi. Muuuy rico.
Arrrooozzz(y no el de Mauricio).
Sushi capeado??? Si, en tempura, nada extraordinario por cierto, y nada bueno tampoco.
Café. Aguacero.
Salían de ahí el taliban y el trainer (o el US Marine y el Polaco? ) a caminar. Caminar por Francia, por Nueva York, por el tercer mundo.. Citando a la Barbie: todo olia entre a garnacha y coladera.
Caminar...Si. Caminar por esa copia, that damned vicarious copy, ahora trendy que perdió todo glamour y brillo de antaño, esplendor de Art Decó, de Cine Plaza, de Belle Époque, de un hipódromo que ya no se si habrá sido leyenda urbana.
Rica caminata. Nostalgias, pies muy mojados. Definitivamente los tenis de tela no están hechos para la lluvia.
Café donde siempre, bueno, donde hace años era un "siempre" y no un "hace años".
"Té verde?" Parece buena idea.
Claro que no hay te verde. Solo hay tatuajes y Basset Hounds desaparecidos. Bueno, que no se diga que no ofrecí Earl Grey. Buenas noches. La abuela espera. Baby-steps hon. How did..? Never-mind... Just smile and Nod.
De Talibanes, Artemias, y Demonios. (Nota: también hay pepinos en salmuera)
Cita Textual
He de citar aqui la Histria de Elenita. Yo la pense, la narre y alguien mas la escribio, la edito y...seamos justos, la hicimos entre dos. No quise hacer una version propia porque en realidad ni tengo ganas ni vale honrar semejante bobada de las 3am.
Tengo miedo, mucho miedo, es la una de la mañana... se que no saldré vivo de esta.
Todo empezó cuando tomé pastillas para dormir, la garganta me dolía después de gritar de emoción con la nueva película de Woody Allen ( Cassandra's dream ).
Toda la tarde la pasé con Fer, Alek y Rod viendo la expo de Leonora Carrington.
Entonces había una cita de Elenita Poniatowska Amor que decía que Leonora no era flor de asfalto pero su madre noto que era flor de fuego, horrenda, más que horrenda.
Entonces fuimos a casa.
Fer y yo nos reiamos de que cuando rechina la cama la niña de a lado empieza a llorar, cuando escuchamos un ruido debajo de la cama.
Fer se asomó, ya que soy un poco cobarde y entonces unas huesudas manos lo tomaron y lo llevaron debajo de la cama solo pude ver una hilera de dientes pronunciados, no, más que pronunciados reflejando la luna llena.
Cuando me armé de valor y me asomé, estaba ahí, LA PONIATOWSKA. bajo mi cama, aun masticaba el bracito de Fer, pobrecito Fer, y me miró, se empezó a reir como si Carlos Fuentes hubiera contado uno de sus malos chistes, a la vez que miraba como si yo fuera su tía la Pita.
Ahora estoy pegado a la cabecera, viendo como sus huesudas manos, suben y su cabellera empieza a asomarse, mientras jala la cobija, me queda poco tiempo, ELENITA VIENE POR MI
Las nubes han cubierto la luna, todo esta oscuro, solo escucho su risa
ELENITA HA LLEGADO